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sábado, 26 de febrero de 2011


El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños; es qué de chiquita tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza, finalmente te instruía; 'nunca, nunca te sientes en un baño público' y luego te mostraba 'la posición' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin qué tu cuerpo haga contacto con la taza, 'la pocisión' es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas pero aún hoy en nuestros años adultos, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar, cuando tenés qué ir a un baño público, te encontrás con una cola de mujeres qué te hace pensar que dentro está Brad Pitt así qué te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres qué también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de 'me estoy meando', finalmente te toca a vos, si no llega la típica mamá con 'la nenita qué no se puede aguantar más' entonces verificas cáda cubículo por debajo para ver si no hay piernas, todos están ocupados, finalmente uno se abre y te lanzas cási tirando a la persona qué va saliendo, entrás y te das cuenta de qué el picaporte no funciona (nunca funciona), no importa.. colgás el bolso del gancho qué hay en la puerta y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionás la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atrevés a dejarlo ahí, así qué te lo colgás del cuello mientras miras cómo se balancea debajo tuyo sin contar qué te desnuca la correa porque el bolso está lleno de pelotudeces qué fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usás pero qué las tenés por si acaso, pero volviendo a la puerta, cómo no tenía picaporte la unica opción es sostenerla con una mano mientras qué con la otra de un tirón te bajás la bombacha y te pones en 'la posición', alivio.. ahhhhhhhhhhh.. por fín.. ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar por que estás suspendida en el aire con las piernas flexionadas, los calzones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 kg colgando de tu cuello, te encantaría sentarte pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, interiormente crees qué no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás te sientes en un inodoro público', así qué te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas y por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finísima del chorrote salpica en tu propio culo y te moja hasta las medias! con suerte no te mojas tus propios zapatos, es qué adoptar 'la posición' requiere una gran concentración, para alejar de tu mente esa desgracia, buscás el rollo de papel higiénico pero.. la puuuuuuuuta! el rollo esta vacío, (siempre) entonces suplicas al cielo qué entre los 5 kg de cachivaches qué llevas en el bolso haya un miserable kleenex pero para buscar en tu bolso tenés que soltar la puerta, dudas un momento pero no hay más remedio y en cuanto la soltás alguien la empuja y vos tenés qué frenar con un movimiento rápido y brusco mientras gritas; ocupado! ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya podes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (en eso las mujeres nos respetamos mucho) y te pones a buscar tu kleenex sin agobios, te gustaría usar todos pero sabes lo valiosos qué son en casos similares y te guardas uno por si acaso, ahí ya vas contando los segundos qué te quedan para salir de ahí, transpirando porque llevas el abrigo puesto ya que no hay perchero y es increible el calor qué hace en esos sitios tan pequeños en esa posición de fuerza en la que seguis con los gemelos a punto de estallar, sin contar el garron del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas, el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente 'vos no sabes qué enfermedades podrías agarrarte ahí', estás exhausta, cuando te parás ya no sentís las piernas, te acomodas la ropa rápidisimo y tiras la cadena ¡sobretodo! entonces vas al lavamanos, todo está lleno de agua así que no podes soltar el bolso ni un segundo, te lo colgás al hombro, no sabes cómo funciona la canilla con los sensores automáticos así que tocas hasta qué sale un chorrito de agua fresca y conseguis jabón, te lavas en una posición de jorobado de notredame para qué no se resbale el bolso y quede abajo del chorro, el secador ni lo usas, es un trasto inútil así qué terminas secándote las manos en tus pantalones por que no pensás gastar tu kleenex para eso y salís, tendrás suerte si no se te pego un pedazo de papel higiénico al zapato y lo vas arrastrando, o peor, con la falda arremangada enganchada por las medias qué te subiste a la velocidad de la luz y mostrando todo el culo!
En este momento ves a tu chico que entró y salió del baño de hombres, encima le quedó tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba; -por qué tardaste tanto? -te pregunta el idiota, -'había mucha cola'-te limitás a decir y esta es la razón por la qué las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya qué una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que una sólo tiene qué concentrarse en mantener 'la posición' y la dignidad.

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